Cómo usar un rizador de pelo

Usar un rizador de pelo no es difícil, es algo cotidiano y se lo puede hacer cualquiera. Es verdad que algunas usuarias tienen más maña que otras, pero los aparatos a su disposición están pensados para un uso doméstico, así que no hace falta conocer la teoría y la práctica como un peluquero profesional. Es cuestión de ir probando para que te hagas con el funcionamiento del aparato y para que des con tu estilismo ideal según lo que crees que te sienta bien y lo que cuida mejor tu cabello.

Todos los aparatos requieren de corriente eléctrica, así que el primer paso es que lo conectes a la toma correspondiente y esperes a que alcance la temperatura ideal. Como la mayoría tienen regulador, puedes marcar la que quieras. En caso contrario, te aparecerá la mínima por defecto. Necesitarás también pinzas separadoras para hacer las particiones de cabello, aunque también puedes utilizar gomillas.

Pasos para usar un rizador de forma efectiva

Procede de la siguiente manera:

  1. Cepilla bien tu cabello para que no haya enredos. Lo ideal es que esté limpio para que el peinado dure más, ya que vas invertir aunque sea un tiempo mínimo en moldearlo a tu gusto.
  2. Con el pelo suelto, haz unprimera partición en la capa inferior. Para ello, puedes utilizar un peine de mango largo de aluminio o bien la punta de tus dedos, según lo que te sea más cómodo. En el segundo caso, se trata de que introduzcas los dedos justo debajo por debajo de los lóbulos de la oreja y recorras el casco, en línea recta, hasta que los dedos se junte.
  3. Toma con una mano el cabello que ha quedado sobre esa línea y sujétalo mientras, con la otra, vas separando los pelos que se hayan podido quedar en medio.
  4. Cuando termines, haz un pequeño moño en la sección superior del cabello y fíjalo con una pinza para que no se caiga. Si tienes mucho pelo o muy largo, es posible que necesites dos.
  5. Si quieres, puedes separar también los mechones que vas a ir trabajando respecto a los que no, para que no se molesten unos a otros. Empieza por un lado, la izquierda o la derecha, separa un primer mechón y coge el resto con otra pinza. Los que debes ir recogiendo los que no están aún moldeados, los otros no, para que no se estropeen.

Hay usuarias que no hacen así la partición del cabello, sobre todo si solo están repasando un peinado anterior o si quieren algo informal. Lo que hacen es empezar a rizar desde los mechones superiores y delanteros, los que caen a la altura de la cara, y luego los detrás. Por debajo, simplemente van sacando y peinado mechones de cabello, primero de un lado y luego de otro, según vayan viendo qué necesita peinarse. Si tienes mucho volumen de cabello, no te lo aconsejamos, porque no te será fácil controlar qué llevas y peinado y qué no.

Una vez hechas las particiones de cabello, tendrás que utilizar el rizador según el tipo. Es posible que necesites un guante térmico de seguridad para no quemarte. Lo primero, ya decimos, es seleccionar la temperatura deseada y esperar, y luego podrás proceder.

Con tenacilla

Tienes varias opciones:

  • Pinza la punta del mechón, agarra el aparato por el mango con un mano y con la punta fría con la otra, y ve girando el aparato en torno al mechón. Cuando lo hayas hecho, espera unos segundos hasta que el pelo tome temperatura, abre la tenacilla y suelta el cabello.
  • Abre la tenacilla, toma la punta del mechón y enrolla el cabello en torno al barril. Cuando lo hayas hecho, suelta la tenacilla sobre el pelo para que no se suelte, espera a que el pelo tome temperatura y suéltalo. Esta opción es algo más incómoda porque tendrás que ir evitando la pinza abierta a medida que enrollas el mechón, y puedes quemarte.
  • Enrolla el pelo en torno al barril con la tenacilla abierta como en el sistema anterior, pero deja la pinza abierta. Tendrás que sujetar en todo momento la punta del mechón para que no se suelte. Muchas usuarias optan por esta opción, pero es la más incómoda y la que menos sentido tiene. Para eso, es mejor hacerse con un rizador sin tenacilla.

Sin tenacilla

Sujeta la punta del mechón, enróllalo en torno al barril, espera a que el pelo tome temperatura y suéltalo con suavidad.

Automático

Primero lo tienes que programar, lo que dependerá de las funciones que tenga el aparato: desde una sola posición de temperatura, de tiempo de marcado y de la dirección de al rizo hasta las tres posiciones que puede presentar cada parámetro, hay muchas posibilidades. Una vez lo programes, debes introducir la parte superior del mechón (dependiendo de dónde quieras que comience el rizo) en la abertura de la cámara rizadora. Aprieta el botón del mango para que el rizador recoja el cabello y, suéltalo cuando escuches el aviso sonoro.

Plancha rizadora

También dependerá del diseño, pero es probable que se trate de una plancha fina con diseño redondeado o algún extra. Cierra el aparato en torno al mechón para que este entre en contacto con las placas, y gira el aparato en torno a él. Obtendrás resultados distintos según lo gires hacia adentro o hacia afuera, y según en qué parte del mechón has cerrado las placas (arriba, en medio o solo en las puntas). Un consejo: si lo quieres bastante marcado, sujétalo desde arriba y, a medida que vayas bajando, sigue girándolo.

Cepillo rizador. En los cepillos redondos de púas, el procedimiento es similar al que te hemos contado con la plancha: atrapa el mechón con las púas y ve dándole forma enrollándolo en torno al cepillo, con giros de muñeca. Si el cepillo es giratorio, solo tendrás que sujetarlo e ir sacando y metiendo el mechón cuando consideres. Cuando quieras alisar, simplemente no gires el cepillo, manténlo lo más recto que puedas, solo gíralo suavemente para que el pelo no se suelte y para dar volumen en la raíz.

Hay cepillos que vienen en sets multiestilismos con algunos o todos estos accesorios:

  • Volumizador. Está pensado para que lo uses en la raíz. Una idea es que tomes un mechón de cabello junto de la raya (debes llevarla a uno de los dos lados o en el medio), lo sujetes con una pinza o lo lleves al otro lado simplemente. En el que queda justamente debajo, que queda en paralelo, es en el que tienes que trabajar: introduce el volumizador en la raíz y haz como si lo cardaras. Después, sitúa el mechón que queda justo arriba por encima. Estará peinado pero, por efecto del de abajo, aparecerá más levantado. Puedes proceder igual en tantos mechones como quieras.
  • Accesorio en espiral. Funciona como un híbrido entre rizador y cepillo, pero para que no se resbale lo ideal es enrollar el mechón en torno a él, como si se tratara de un rizador.

Cómo usar un rizador de pelo BaByliss

Te hemos explicado cómo funciona un rizador según el tipo, pero desde la generalidad. Cada marca, cada modelo, tiene su modus operandi ideal para conseguir los mejores resultados. Puedes ir a Youtube y buscar cómo funciona tu modelo o uno de similares características y ver cómo lo hacen las usuarias experimentadas.

Si lo que tienes es una pregunta acerca del funcionamiento el aparato, sobre sus diferentes botones y accesorios, lo mejor es que vayas a la página de manuales de instrucciones de BaByliss. Suelen incorporar el procedimiento, así que lo aconsejable es que lo utilices tal y como indica el fabricante y, una vez te hagas al aparato, varíes como quieras para conseguir tu propio estilo.

Consejos para usar un Rizador de Pelo

Consejos para rizar el pelo

Usar un rizador no es difícil pero sí lo es que te quede tan marcado como quieras, y que te dure bastante tiempo. Es aquí donde entra el tipo de cabello que tiene cada una, y los consejos que debe seguir para la optimización del peinado.

Pelo liso

  • Lava el pelo con tus productos habituales. Si el pelo está limpio será más moldeable y te durará más el resultado que cuando lo has lavado hace un par de días. Utiliza un champú y una mascarilla para hidratar, no te hace falta nada más. Muchos peluqueros aconsejan lavarlo justo la noche antes de peinar, porque se considera que tiene el estado óptimo.

  • Usa un poco de espuma. Una vez has quitado el exceso de humedad del cabello con una toalla y lo hayas desenredado bien, desde la raíz hasta las puntas, pon un poco de espuma para ayudar al posterior moldeado. No te pases, porque lo ensuciarás en exceso y lo dejarás pegado, de manera que luego no podrás manejarlo bien con el rizador.

  • Usa un espray de sal. Algunos medios especializados lo ofrecen con solución, ya que se trata de un astringente. Riza y va haciendo tu cabello más moldeable a larga, así que puedes usarlo en el cabello semiseco. Tampoco debes abusar de este tipo de producto.

  • Aplica un protector de calor. Protege y ayuda también a que se fije el peinado.

  • Usa algún producto fijador. Lo mejor es la laca. Hay algunas extrafuertes para aplicar después del moldeado, de nuevo, sin pasarte.

Pelo ondulado

Se supone que quienes tienen el pelo ondulado lo tienen más fácil, pero dependerá del estado en que se encuentre el cabello, los resultados que quieren conseguir y cómo procedan:

  • Rizos definidos. Lo ideal es que el pelo esté bien hidratado para que no se encrespenada más salir de casa y pierda volumen. Utiliza una mascarilla que hidrate bien y no la dejes solo mientras te enjabonas y enjuagas el cuerpo, como la mayoría, sino durante unos 15 o 20 minutos. Aclara bien, quita el exceso de humedad con la toalla y utiliza un sérum en el pelo, pero no en la raíz, solo en partes medias y puntas. Seca tu cabello con un difusor y la cabeza hacia abajo.

    Puedes utilizar también un rizador o tenacilla con barril de diámetro pequeño a mediano, entre 16 y 24 mm, en cualquier forma (cilíndrica o cónica). No abuses de este tipo de productos para no chafar tu onda natural a la larga, pero para eventos especiales, cuando requieras algo más sofisticado, sí puede ser un aliado.

  • Ondas con volumen. Puedes utilizar un poco de espuma y un volumizador en la raíz para darle cuerpo cuando estés secando. No olvides hidratar bien.

  • Trenzas. Las trenzas también son un truco muy recurrente si quieres una alternativa al rizador, ya que solo necesitarás el secador, o secarlo al natural. Puedes hacer varias y de diferentes manera, según el resultado que pretendas conseguir. Por ejemplo, si divides tu cabello en cuatro secciones, haces una trenza en cada una, y las tienes unas horas (al acostarte, por ejemplo), obtendrás ondas informales no marcadas.

    Otra opción es que retires el exceso de humedad con la toalla una vez lavado, pongas un poco de espuma y recojas tu cabello en una única trenza. Haz un moño bajo con ella, termina de secar el pelo y suéltalo, para obtener unas bonitas ondas con volumen.

Te invitamos a ver nuestros otras entradas para conseguir sacarle partido tanto a tu pelo como a tus rizadores y planchas que tengas en casa. Como te decimos, es cuestión de práctica, pero una vez des con el método que mejor te viene te alegrarás de haber ido probando.